martes, 18 de agosto de 2009

DIARIO DE VIAJE A ALTA GRACIA: La Estancia Jesuítica (1643) - 1ª Parte.

El jueves 23 de julio de 2009, luego de haber permanecido alojados dos días en el Hotel Córdoba Inn, a raíz de exponer junto a mi mujer en el Paseo del Buen Pastor en el marco de la Muestra Colectiva de Arte "De Río a Río", decidimos regresar a Río Cuarto por las Sierras Chicas para comer un asado en la casa de mis padres en Los Reartes, pero antes hicimos un alto en La Estancia Jesuítica de Alta Gracia.

Malvina BERTOLINO, Paula FREYTES BERTOLINO, Adriana BERTOLINO y Carla FREYTES BERTOLINO en el ingreso a La Estancia Jesuítica (Av. del Tajamar esq. Solares).

La estancia de Alta Gracia, de 1643 situada en el corazón mismo de esa localidad, es seguramente la de mayor actividad en la actualidad. El templo es hoy la iglesia parroquial de la ciudad y en la Residencia funciona el Museo Nacional "Casa del Virrey Liniers". Además se destaca el famoso Tajamar que ha pasado a ser un elemento identificatorio de Alta Gracia.

Segundo FREYTES y Paula FREYTES BERTOLINO en el Pórtico del Museo Nacional "Casa del Virrey Liniers".

El origen de la estancia de Alta Gracia está en la donación efectuada por Don Alonso Nieto de Herrera de su estancia personal en el momento de ingresar a la Compañía de Jesús en 1643.
Aprovechando este establecimiento rural, los jesuítas desarrollan un nuevo plan de construcciones que sirvieron a los fines productivos buscados. Sobre todo para la creación de un obraje destinado a la producción textil, aunque la agricultura y la ganadería fueron las bases de su economía.

Vistas parciales del Patio Principal del museo.

Malvina BERTOLINO y Paula FREYTES BERTOLINO.

Adriana BERTOLINO, Paula y Carla FREYTES BERTOLINO y Segundo FREYTES.

En el patio de atrás de la estancia, junto a un histórico ejemplar de Aguaribay.

2 comentarios:

stex dijo...

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Segundo Freytes dijo...

Epa!. Mi inglés es tan pobre que apenas logro traducir algo, Ni hablemos del alemán, pensar que hice la secundaria en Villa Gral. Belgrano y no aprendí a escribir ninguna palabra en ese idioma, sólo pronunciar algunas.